Seleccionar por etapas no es “hacer más”: es hacer lo necesario en el orden correcto. Un flujo por etapas define qué se confirma en cada paso y deja evidencia comparable para decidir con claridad.
Nota de alcance: organización del proceso de selección. No incluye reclutamiento ni provisión de candidatos.
Etapas típicas (y qué confirma cada una)
- Descripción del puesto: responsabilidades, requisitos y señales de éxito.
- Preselección: encaje base y motivos de avance/descarte.
- Entrevista RRHH: coherencia, autonomía, motivadores, encaje práctico.
- Entrevista técnica: competencia, criterio, nivel y evidencia.
- Referencias: confiabilidad y calidad sostenida (si aplica).
- Decisión final: matriz simple, trade-off y registro.
Cómo mantener consistencia
Paso 1
Define criterios antes de entrevistar (pocos y claros).
Paso 2
Asigna responsable por etapa y plazos para avanzar.
Paso 3
Registra evidencia mínima (evita duplicación y sesgos).