Dos referencias pueden decir cosas opuestas y ambas ser parcialmente ciertas. La clave es volver a hechos: qué tareas, qué contexto, qué estándar y qué ejemplos sostienen lo que dicen.
Nota de alcance: evita sesgos. No se decide por “quién suena más convincente”, sino por evidencia y relevancia para el rol.
Cómo analizarlas
Paso 1
Identifica el desacuerdo: calidad, plazos, trato, autonomía, conflictos, etc.
Paso 2
Pide ejemplos concretos y contexto (volumen, presión, herramientas, equipo).
Paso 3
Evalúa relevancia para el rol actual y registra el riesgo (si queda).
Qué registrar
- Hechos confirmados (tareas, contexto, estándar).
- Puntos en disputa y evidencia presentada.
- Riesgo residual y cómo se confirmará (si aplica).