Un proceso se enfría cuando no hay plazos: los candidatos se pierden, el equipo se olvida del contexto y aparecen entrevistas repetidas. Plazos simples por etapa mantienen el flujo y reducen retrabajo.
Nota de alcance: tiempos operativos para sostener velocidad y calidad. Ajusta a tu capacidad y al mercado del rol.
Qué definir (mínimo)
- Plazo por etapa: cuánto puede durar cada etapa antes de decidir.
- Responsable: quién empuja y cierra la etapa.
- Pendientes: qué bloquea y cuándo se resuelve.
- Regla de cierre: si no hay evidencia suficiente, qué se hace (no improvisar).
Un enfoque simple
Paso 1
Define plazos realistas por etapa (no ideales).
Paso 2
Si algo queda pendiente, asigna responsable y fecha.
Paso 3
Cierra con decisión: avanzar, descartar o “pendiente con fecha”.