Cuando dos candidatos son similares, suele aparecer el sesgo de afinidad o la indecisión del equipo. La salida es simple: definir qué criterio pesa más para el contexto real del rol y comparar evidencia en ese punto.
Nota de alcance: comparación por criterios y trade-offs. Se elige el mejor ajuste para el escenario, no “el perfecto”.
3 formas sanas de desempatar
- Por escenario: quién rinde mejor en picos y excepciones típicas del rol.
- Por riesgo: qué riesgo es más bajo o más mitigable según evidencia.
- Por encaje práctico: disponibilidad, modalidad y brecha salarial (si aplica).
Un enfoque simple
Paso 1
Define el criterio “número uno” (el que más duele si falla).
Paso 2
Busca 2 evidencias comparables por candidato en ese criterio.
Paso 3
Documenta: “gana A por X; riesgo aceptado Y”.