Filtrar no es “sacar gente” para que el embudo sea cómodo. Filtrar es ordenar decisiones con criterios claros, para que la preselección no dependa de gustos, urgencias o impresiones.
Nota de alcance: preselección basada en criterios y evidencia mínima. No incluye publicación de avisos ni provisión de candidatos.
Qué revisar primero
- Excluyentes: condiciones mínimas verificables (sí/no).
- Deseables: ventajas reales que se ponderan, no “muro” encubierto.
- Señales de riesgo: inconsistencias, vacíos sin explicación, promesas sin evidencia.
- Ajuste práctico: modalidad, disponibilidad, ubicación, condiciones críticas del rol.
Un enfoque simple
Paso 1
Define 3–5 criterios máximos para la primera pasada (menos es mejor).
Paso 2
Para cada criterio, escribe qué evidencia lo confirma (CV, portafolio, respuesta, dato).
Paso 3
Registra motivo de avance/descartes en una frase concreta (para comparar después).
Ejemplo breve
“Excluyente: experiencia en atención a clientes + uso de CRM”. “Deseable: experiencia con reclamos complejos”. Se filtra por evidencia (tareas, contexto, resultados) y se evita descartar solo por “estilo” del CV.