La sobrecarga no es “estar ocupado”: es cuando una parte del equipo sostiene trabajo crítico de forma permanente, se acumulan pendientes y se empieza a pagar con calidad, errores o rotación. Contextualizarla ayuda a definir el rol con precisión.
Nota de alcance: diagnóstico del rol y del proceso. No incluye reclutamiento ni provisión de candidatos.
Qué revisar primero
- Qué porcentaje del equipo está sobrecargado y en qué tareas.
- Qué se posterga cuando aparecen urgencias (y si se recupera después).
- Qué riesgos aparecen: errores, reclamos, retrabajo, desgaste y rotación.
Un enfoque simple
Paso 1
Describe la sobrecarga con ejemplos de tareas y momentos (no con adjetivos).
Paso 2
Indica qué queda sin cubrir y qué impacto genera.
Paso 3
Evalúa alternativa: redistribución/capacitación/automatización o rol para absorber parte de la carga.
Ejemplo breve
“Dos personas sostienen aprobación y seguimiento; en picos trabajan fuera de horario y se multiplican errores”. Se registra el impacto y se define si el rol debe asumir seguimiento/control o si conviene automatizar parte del flujo.