Un error común es mezclar señales: algo que se vio en preselección pesa igual que una evidencia técnica, o una impresión de RRHH tapa un excluyente. Ordenar criterios por etapa hace la comparación más justa.
Nota de alcance: el objetivo es jerarquizar evidencia, no “complicar” el proceso.
Qué aporta cada etapa (y qué no)
- Preselección: encaje base y señales de riesgo evidentes (no “calidad total”).
- Entrevista RRHH: coherencia, motivación real, autonomía y encaje práctico.
- Entrevista técnica: competencia, criterio técnico, calidad y nivel.
- Referencias: confiabilidad, calidad sostenida, riesgos y contexto real.
Un enfoque simple
Paso 1
Define 1–2 criterios “clave” por etapa (no más).
Paso 2
Registra evidencia por etapa en 1 frase por criterio.
Paso 3
Decide con jerarquía: excluyentes > evidencias fuertes > encaje práctico.